EL GOLF NO SE DETIENE

EL GOLF NO SE DETIENE

La expansión del coronavirus ha provocado un cambio en nuestras vidas, incluyendo una suspensión masiva de los eventos y prácticas deportivas, en la que el golf no ha sido una excepción.

Esta acción marca un hito en la historia del golf, sobre todo en EEUU, pues la única vez que se habían llevado a cabo suspensiones, fue durante la segunda guerra mundial, y no estrictamente porque hubo territorios que no se vieron afectados.

Esta decisión no ha sido bien recibida por todos los jugadores, quienes entienden que debe existir distanciamiento social pero no comprenden la imposibilidad de jugar el deporte que aman.

La verdad, es que a la hora de juzgar la decisión parece que no nos ponemos de acuerdo, pero no es algo nuevo para nuestra sociedad, ya hemos estado ahí.

Cuando estalló la I Guerra Mundial, todos pensaban que sería una contienda corta y que se saldaría con una victoria rápida y contundente que daría paso a un largo periodo de estabilidad. El resultado fue justo el contrario: la mezcla de ideas estratégicas del siglo XIX con armas del siglo XX produjo una guerra larga que sentó las bases para el surgimiento del nazismo y de la Segunda Guerra Mundial.

No hubo actividad en Europa que no se viera afectada por la contienda y el golf no fue una excepción. El torneo de golf por antonomasia, el Open Championship, no se disputó de 1915 a 1919 por culpa de la Primera Guerra Mundial, y muchos otros torneos se anularon o se vieron afectados por el devenir de la guerra.

Sin embargo, a pesar del llamamiento a filas de varios millones de americanos, y de la intensa campaña de propaganda para popularizar la idea de Woodrow Wilson de “hacer un mundo seguro para la democracia”, la repercusión de la Primera Guerra Mundial en el golf americano fue escasa.

En 1918, EEUU luchaba dos guerras, la I Guerra Mundial y la gripe española, y el entonces presidente Woodrow Wilson, concluyó que el golf era parte de la solución, quería que los soldados jugaran golf en su entrenamiento e hizo saber que los hombres no debían descuidar el ejercicio físico y dar el ejemplo jugando al golf todos los días.

Según algunas fuentes hubo un recuento de fallecidos por influenza y algún otro caso de gripe española. Sin embargo, esto no detuvo a miembros de colectivos de golf o golfistas quienes aseguraban que el golf seguía siendo la respuesta, muchos jugadores se unieron para recaudar fondos disputando partidos de exhibición y algunas instituciones disputaron  torneos benéficos con la misma intención.

Estas contribuciones desinteresadas ayudaron a cambiar el concepto que se tenía de los profesionales como jugadores de segunda y llevó a la sociedad la idea de que el deporte profesional era solidario.

Del US Open solo se suspendieron dos ediciones, las de 1917 y 1918, a partir de la entrada de los Estados Unidos en la guerra y aun así la decisión recibió duras críticas.

Llegó el año 1942 y los horrores de la segunda guerra mundial ya estaban presentes. Aunque al principio se mostraban reacios a suspender las actividades deportivas, pocas semanas después del bombardeo de Pearl Harbor, la USGA anunció la cancelación del US Open. Tampoco se disputó el British Open. Parecía que no tenía sentido jugar al golf, cuando los mejores jugadores se encontraban en el servicio militar. La actividad deportiva no estaba prohibida, se celebraban torneos de menor envergadura que calmaban la sed del público por el golf.

El PGA Tour no volvió hasta 1946. Luego  del mayor conflicto bélico en la historia de la humanidad, el deporte volvió a su normalidad y no tuvo aplazamientos como los que ocurren hoy.  Desde entonces no habían habido cancelaciones a nivel global.

En Estados Unidos, por ejemplo, la actividad deportiva hizo un alto absoluto luego de los atentados terroristas a las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001. Sin embargo, la suspensión no fue permanente y tras unos meses las competiciones volvieron a la normalidad.

Para la crisis de la gripe A (H1N1) acontecida en 2009, los deportes en EEUU siguieron practicándose en condiciones regulares pese a que también fue catalogada como  pandemia por la Organización Mundial de la Salud. Solo hubo cancelaciones a nivel amateur y las más contundentes en México,  el epicentro de la pandemia

A diferencia de una guerra, cuando hay una pandemia el deporte no puede utilizarse como actividad recreacional, la lista de disciplinas cuyos torneos se han visto suspendidos continúa engrosándose, lo que acarreará severas consecuencias monetarias. En los países en los que hay altas tasas de contagio, está totalmente prohibido.

Sin embargo el golf en algunos estados de EEUU es considerado una actividad esencial  para la economÍa. Siendo una disciplina que permite mantener la distancia entre jugadores, ¿se pueden permitir las competiciones controlando los riesgos?

En esta crisis hay mucho en juego y el alcance no podrá medirse hasta que la pandemia sea controlada, los expertos ya estiman pérdidas de billones de dólares.

 

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